domingo, 17 de mayo de 2009

MIGUEL N., MESIAS DEL PRIMER MUNDO


David Mamani Cartagena




“Todos somos pecadores, pero en concreto hay que distinguir entre víctima y victimario”


Principio de la Teología de la Liberación



Recuerdo haberlo vivido. Fue el ’90. El “Negro” Arias era presentador en Notivisión, canal 13 de Santa Cruz. Fiel a su estilo morboso advertía la crudeza de las imágenes que a continuación iba a mostrar. Litros de sangre que corrían de los inertes cuerpos de algunos integrantes del Comando Nestor Paz Zamora, célula denominada terrorista, quienes habían secuestrado al empresario paceño Jorge Lonsdale seis meses antes (11/06/1990). El cautiverio terminó con la misma suerte que sus captores, abatidos por el orden (06/12/1990).


Casi 20 años después, se proyecta el documental Miguel N., de Andreas Pichler, amigo de la infancia del mítico Miguel Nothdurfter, líder del grupo, cristiano fervoroso y seguidor de la Teología de la Liberación, corriente que apelaba a la lucha armada por la igualdad de los desposeídos.


El filme de una hora y media de duración narra la infancia de Miguel en su Italia natal, en Bolzano, capital de Tirol del Sur.


Su paso por la escuela franciscana y su vocación de estudio hacia la fe cristiana motivan al personaje a viajar a Inglaterra, cursando Teología. Decepcionado por la incursión académica decide viajar a Holanda y recluirse en un monasterio. Este hecho marca su primer encuentro con el movimiento latinoamericano de aquella época, cuyos representantes destacados fueron los sacerdotes Camilo Torres del ELN colombiano y Gaspar García, del frente sandinista que combatió a Somoza en Nicaragua.


Inspirado por los sucesos de insurrección, llega a Bolivia por primera vez en 1982, interesado en estudiar la presencia de la Compañía de Jesús en el país, residiendo en Cochabamba. En 1983 se interna tierra adentro, al Chaco, específicamente a la comunidad de Capiatindi. Descubre el rostro de Bolivia, la pobreza y la grandeza de su gente. En 1985 su activismo empieza a florecer mientras cursa la carrera de Sociología en la Universidad de San Andrés en La Paz.


A partir de 1989 su posición se radicaliza creando junto a otros miembros el Comando Nestor Paz Zamora, realizando actividades armadas que puedan ayudar a financiar la lucha que se estaba gestando. Su máximo golpe fue el anticipo del final del grupo, el secuestro del empresario Jorge Lonsdale, simbólicamente elegido en el momento en que fungía como presidente de una famosa transnacional. Trágico final para un idealista.





Andreas Pilcher citaba en una entrevista a diario El Deber (26/04/09): “Ante todo, el filme es y siempre se supuso como un trabajo biográfico. Muestra y cuenta el desarrollo interno de un joven que sigue su camino, desde que era un monaguillo en Europa y un novicio jesuita en Bolivia, hasta convertirse en un hombre con la voluntad de tomar las armas y al final sacrificarse a sí mismo y a otros por la justicia. Por lo tanto, intenté seguir la lógica interna del desarrollo de Miguel, su historia".


En su declaración, Pilcher reafirma la objetividad del documental que destaca por su investigación periodística en cuanto al uso de fotografías, selección de las fuentes para las entrevistas y algunas grabaciones de audio que el mismo Miguel N. dejó registradas como una carta a su madre así como el segundo himno nacional, la cueca Viva mi patria Bolivia, cantada en un castellano casi perfecto. Sin embargo, muchas dudas acerca del hecho vivido en 1990 se aclaran en el filme. Paola Acasigue y Dante Limaya, ex miembros y únicos sobrevivientes del cruento acontecimiento, testimonian su convivencia con Miguel así como el asesinato de Jorge Lonsdale a manos de la Policía durante el asalto.


Miguel N. (documental) supone también paradojas varias en cuanto al contexto histórico que vivía el mundo en 1990 como la caída del Muro de Berlín y la muerte del comunismo, como también la gestión de gobierno de entonces presidente de tendencia izquierdista, Jaime Paz Zamora (hermano de Nestor Paz Zamora, miembro del ELN en Bolivia, seguidor de la Teología de la Liberación) cuyo Ministro del Interior, Guillermo Capobianco; había dirigido personalmente los operativos de rescate de Lonsdale.






Al presente, estas fútiles corrientes idealistas podrían haberse adaptado pragmáticamente al tiempo que vivimos. Una de las escenas del documental muestra a Flora Nothdurfter, quien reflexiona a su hijo respondiendo a una de sus misivas, indicándole que podría nacionalizarse y participar del parlamento boliviano exponiendo sus ideas por la vía pacífica. Miguel le respondió “imagina cuánta gente morirá de hambre hasta ese día”.


Miguel N, un hombre que amó esta tierra más que cualquier compatriota, habría vivido esta suerte de apertura que ha permitido que la otrora guerrilla latinoamericana llegue al poder por las urnas, como el triunfo de Daniel Ortega en Nicaragua con el partido sandinista (Noviembre 2006) o el de Mauricio Funes, del Frente Farabundo Martí en El Salvador (Marzo, 2009).



Fotos: Londra Producciones, Página Facebook

5 comentarios:

Albanella dijo...

Realmente qué poca difusión se hace de las buenas películas en esta tierra.. me entero de esta por tu blog y parece ser muy interesante..

Sabes cómo se la puede conseguir?

Al Q. Madruga Le Da Sueño dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
David Mamani dijo...

Albanella: la peli se exhibió en cine center hasta el martes pasado, pensé que te habías enterado, gestiones de londra films, bueno, vendrán más peliculas independientes, atenta, saludos.

pd. descarto el dvd pirata pero mejor habla con gerardo guerra de londra films, el trajo el filme a scz.

cel: 72190178

Anónimo dijo...

Si Nothdurfter volviera a Bolivia ahora "estaría muy contento" de la situación sociopolítica actual, subrayó el director.

seguramente sería menos feliz de ver que su vida tranquilamente con el hombre que vendió a las autoridades bolivianas de la época, por que la cineasta no lo dice ?......

Anónimo dijo...

si el tal Miguel hubiera sido idealista y demas no hubiera cometido tal acto, sea o no por sus pensamientos, el Sr. Lonsdale no tenia que pagar el precio de un delincuente que solo queria satisfacer sus necesidades estupidas, no me parece que hagan una pelicula por un cretino asesino, bueno es mi opinion.