sábado, 28 de noviembre de 2015

‪#‎TigoFest‬


Colas, caos, confusión. Desinformación total. Desde las 19.30 intentando entrar para notar un corte de energía que duró media hora e interrumpió el show Steve Aoki y redujo considerablemente el inicio del festival, y uno todavía afuera del estadio.
Una vez dentro tener que soportar un intervalo largo de 40 minutos para ver a Maluma. Concluído el espectáculo, otra pausa de 30 minutos para ver a Wisin que al final termina aburriendo, lo que genera empute suficiente para irse sin ver a Martin Garrix. En medio concierto peleas, ebrios sin polera que más que intimidar, apestan por los olores; menores que también estaban en completo estado de ebriedad, sin contar el escaso control policial dentro de la pista.
Al margen de tener que cruzar de banda a banda todo la cancha para orinar, queda claro que el estadio Tahuichi Aguilera no es el escenario ideal para un festival que tiene una grila que dura más de dos horas, lo que obliga a la gente a buscar un escaso espacio decente donde sentarse y esperar el show que le interesa.
Bien por la inversión, la producción, el show business, estamos cerca de ver espectáculos que podríamos ver en otras ciudades, pero el público debería estar encima del vortex capitalista.
Pd. No quería opinar sobre el orden ni la selección de la grilla, pero con dos Djs bastaba 
Emoticón tongue